Espai de reflexió d'una dona sortida de l'Aragó i vinguda a parar a Barcelona en temps de transició.
07/12/2006
Traigo aquí la noticia de una narración que en su renacer he situado en la tierra mia.
Anteriormente el texto quedó aquí:
Aurea, la blanca dama, se pasea por la espesura recorriendo desconocidas latitudes.
Su destino se dibuja, será la nueva hechicera.
Ha dejado su casa para hallar nueva morada.
Se ha alejado de los suyos en ruptura desconsolada.
No hubo adioses ni rencores.
Emprendió su largo viaje con su hatillo a la espalda.
En cuanto se pusiera en marcha hubo fuerza renovada.
Ya los suyos son otra realidad. Izeta le acompaña, es quien mirará por ella cuando ciega sea. La hechicera habrá de perder la visión para acceder al conocimiento de la magia y de ultratumba.
Parte del texto que hoy argüí dice así:
"Volvieron al circulo de piedras rojas, margas. En medio de aquella selva virgen, Oza. Las lianas colgaban de los hayedos. Los ríos derramaban su cauce, del deshielo, crecidos. Saltos de agua gorgoteando por doquier.
La oscura dama, taimada, la miraba a la espera de algún gesto que delatara flaqueza. Por mucho que lo intentara no podía acceder al fondo del alma de la blanca dama.
Aurea alejaba de sí todo temor, pues sabía que este haría crecer a la arpía.
Izeta, tu animal compañía se mantenía a distancia y temeroso, pero con actitud tensa dispuesto a darlo todo por ella.
En esas tierras pirinencas cuando renacía la vida tras el invierno las gentes se abstenían de acercarse por miedo a las crecidas de los irregulares ríos.
El muérdago colgaba de los frondosos árboles a la espera del ritual en noche de plenilunio, pensaba Aurea mirando a ellos. Una hoz de oro para que el bardo pueda hacer ungüentos mágicos. Sería cierto que las fadas negras habían habitado esos parajes en otros ancestros y que al ser despojadas de todo quedaran las que como la dama oscura encarnizadas y dañinas iban y venían entre los dos mundos que allí se abrían.
Se introdujeron bajo la cascada, el Azú, y entre grieta angosta penetraron las dos damas. Aurea se preguntaba cuanto tiempo conseguiría captar la atención de la oscura dama."
Al releerlo me ha sorprendido la cercanía de lo que escribo con el encuentro con la mitología que últimamente he ido encontrando.
Ambos textos los tengo editados en 'tusrelatos' con el seudónimo de lletraferida, dónde desde hace un tiempo me animo a ir colocando relatos.
Aurea la blanca dama. (I)
Aurea la blanca dama. (II)
06/12/2006
Hoy charrando con mi madre me dice que mi abuela, que era una mujer de cuarenta y algunos años, murió en ese día señalado y que su hermana también, en otro año.
Nada es casual. Hablé de ella en mi artículo anterior e incluso me emocioné por el recuerdo.
Esa mujer que dicen era morena, como yo, y menuda está viva en el recuerdo que mi padre me ha regalado.
Una de sus hermanas marchó a Argentina y se perdió su pista. Mi padre guarda un sobre de una carta que le fué devuelta. Nunca más se consiguió retomar el contacto.
Explicaban de ella que se aventó, que un hombre le quitó la honra y marchó a Zaragoza y por lo que se dice rehizo su vida y con su marido marchó a Argentina, no sé bien si fue en la República, creo que así fue. La vida era muy dura, con esa moral tan preta que aniquilaba a la mujer.
Por Fañanás me dijeron muchas veces, las personas que en vida la conocieran, que me parecía a ella. De ello me siento orgullosa. Cuando mi otra abuela me decía "negraza como las picarazas" yo pensaba en mi abuela Ana que decían era muy buena y que amó a mi padre de tal manera que hizo de él el mejor de los hombres.
Mi padre esperaba tener una hija y llamarla Ana, como a su madre. El señor cura añadió el María.
Aquí por Catalunya me apunto a la denominación con las cuatro letras, Anna. Para los más próximos de la familia soy Anamari.
La identidad toma forma y cuerpo en mis recuerdos. Las fuentes de la tierra de mis antepasados, la de mis padres son la sangre que alimenta mi alma.
02/12/2006
Salió de casa a hora temprana. En la calle se veía el rastro de las ovejas y corderos que habían pasado, esos restos de excrementos similares a aceitunas negras. O no desprendían mal olor o él estaba acostumbrado a ello. El ralente de la mañana era un frío que helaba los huesos. No tenía ropa de abrigo y ello le hizo acelerar el paso. Cruzó la plaza. La capa de hielo fino cubría el agua de la fuente. Algún charco sobre el suelo delataba que las ovejas habían bebido en ella. Recordaba que alguna vez así lo había visto mirando desde su ventana. El pastor era el propietario del rebaño, no se encontraba a nadie que quisiera hacer ese trabajo. Se lo habían propuesto al principio de la temporada, pero denegó la oferta. Muchas veces es mejor estar a cubierto y no por el monte. Los tiempos eran otros y no se hacía necesario sufrir tanto por un chusco de pan.
Cuando chico su padre los llevaba al monte a apacentar las ovejas. Sus pies mojados durante todo el día y sin poder quejarse.
Hoy su nieto está bien caliente en casa. No fue así en sus tiempos. Apenas se valían, su padre se los llevaba al monte para que aprendieran el oficio.
Ha salido de casa porque quiere dar un largo paseo para hacer gana para el almuerzo. En la casa todos estaban durmiendo. No se ha abrigado porque sabe que en el paseo entrará en calor y no quiere cargar con el tabardo. Ha cogido una bolsa de plástico porque aprovechará el paseo para coger algún caracol que otro. Recuerda que en otro tiempo salía de propio para coger caracoles y venderlos, se sacaba con ello una buena propina. Siempre ha sido muy activo. Cogía lombrices para pescar y vendía las que le quedaban, con ese beneficio compraba algunos aparejos para la pesca. Ahora se cansa. Sabe que no puede quedarse encerrado en casa que para seguir viviendo debe salir a la calle y respirar el aire. Airearse un poco.
Continazion:
A jorease un poqué. Eba cogiu el cami de Buereta. Obriu os pulmons, la sangre eba corriu y se sentia content a sabelo. La vida correba tas pernas y tos brazos. Ese cansament l'eba marchau de golpe, a l'inte. Se senteba ben choben. Unas floretas de cardo borriquero para hacer un ramete y ponelo en a sala. Pilar carrañaria pero le ne pondria en un bote cristal, de los del nescafé, como siempre feia.
Lo cementerio, Campo Santo, ande os guesos de Ana, su madre, descansan. No nai tumba que os guarde. Eran tiempos difícils. En dispues de la guerra miseria y compañía. Por falta de penecilina murio su madre d'una infección. Unas glarimas corren por a cara de Teodoro. Su madre.
UN RECUERDO A MI ABUELA QUE EL CIELO LA AMPARE
He narrado una posible realidad. Mi padre no puede hacer ese paseo porque se tuvo que ir del pueblo a la ciudad y ahora las circunstancias de la vida impiden que pueda vivir en la casa del pueblo porque mi madre no puede subir y bajar escaleras.
Dice que de crio lo sacaron de casa, a comer pan de aguzes. Que su madre salía a verlo porque aunque tenía cama en casa le hacían dormir en la paja, en casa de l'amo.
Si la vida hubiera sido otra seguramente yo estaría arraigada y esta narración fuera real. Así, yo me vine a Barcelona a añorar esa tierra y esperar fiestas y vacaciones y a que un dilla, en la jubilación, pueda pasear por esos caminos y a la orilla de esos rios de la tierra que me vio nacer.

Deseos de concordia y paz.
Que denguno proboque glarimas sin más.
29/11/2006

Imagen procedente del Alto Aragón, diario de Huesca, La Agrupación Pescadores del Pirineo celebró su fiesta anual.
Mi padre me dijo que habían ido a hacerles la foto y hoy que ha salido en el periódico y que me la guarda. Hace unos días empecé a entrar de vez en cuando al diario para seguir las novedades de Aragón y en particular las de mi ciudad natal.
Mi padre es un gran aficionado a la pesca y me dijo todo orgulloso que había colocado la copa en una mesa de mi habitación. Tiene tantos trofeos, conseguidos después de la jubilación, que tiene que buscar cualquier rincón de la casa para colocarlos. La verdad es que estoy orgullosa de él. Deseo que pueda participar de estas competiciones durante muchos años.
26/11/2006
Recuerdas lo que sucede cuando sales sola a la calle. Bajas las escaleras pensando ¿Hacia dónde?
Diriges tus pasos o ellos te llevan.

Decidiste salir para buscar tu momento y te encontraste mirando el paisaje.
El viento despejó el cielo, ni una sola nube. Los colores en todo su esplendor. El sol en la espalda proyecta tu sombra que tu vas y sigues por el camino que hay y recorre la muralla. Se ha mejorado y aquello que ves sugiere y evoca. Montañas se acercan por su nitidez dada por un día tan limpio barrido por el viento. Será del sudeste, que el cierzo es del norte y cuando éste sopla no invita a paseos trayendo los fríos, helando los miembros.
Belleza de los pinos con sus piñas verdes y algunas maduras. Corriente de agua que lenta se mueve.
Clic, clic y otro clic. Fotografías aquí y allá. Disparas y recoges con tu zoom el Salto del Roldan. A lo lejos el castillo de Montearagón, sabido y diferenciado.
Se está mejorando el entorno que recorriste en tu infancia de juegos y descubrimientos.
La ermita de los Mártires, aún las casas próximas habitadas. La tuya, la vuestra, sólo un recuerdo. Se tiró por prescripción municipal. Ahora es difícil ubicarla entre el cruce de calles de Pedro Arnal Cavero y Camila Gracia. Otro tiempo era el número cinco de las Tenerías. Fotografías que mi tío hacía cuando por Huesca venían. Fotografías que fui haciendo y otros registros en albúmenes y cajas quedan para reforzar los recuerdos que construyen el espacio en sus dimensiones y las del tiempo.
Hay recuerdos y recorridos que quieres dibujar con claridad. Ese recorrido lo recogiste en fotografías un día de invierno que la nieve te sacó de casa en tu afán de captar las cosas en lo natural. No queda más sombra que la de tu recuerdo y ese testimonio de papeles viejos.
El recorrido del Trasmuro ya no tiene los mismos paisajes. Si miras a la derecha se aprecia aquellos que en otro tiempo quedaba tapado por el muro de la Residencia. Ha ganado en mucho para el paseante.
No has llegado a las Míguelas ni al puente, el depósito del agua te ha retenido. La posición del sol te ha contradicho, no puedes fotografiar si el sol te queda de cara, el contraluz. Decides dar la vuelta y lo haces bajando y cruzando el río que canalizado y reducido su cauce parece riachuelo o acequia. Acequia y río. aquella acequia en la que te bañabas, es un decir ya que nunca es el mismo agua ni el mismo río, y en este caso no la misma acequia. El Flumen y el Isuela, nombres que designan a nuestros dos ríos. Mi padre me explica que el agua que de la acequia recogemos viene de Arguis a regar las huertas de la Hoya de Huesca.
La idea de falta de continuidad del río me hace pensar en la vida. No es el mismo río, no es la misma persona aunque se le designe siempre por ese nombre que se le adjudicara en su nacimiento.
Un cuento fantástico Gerri Chillz Buddy :)
Un cuento fantástico Gerri Chillz Buddy :)
Un cuento fantástico Gerri ! I cant guess about that. !
Karhe Gerri ! I cant guess about that. !
Un cuento fantástico Gerri ! I cant guess about that. !
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